Por: Juan Alberto Sánchez Marín

¿Cuál camino tomará Colombia?

¿Cuál camino tomará Colombia? Programa: ¿Qué opinas?, del canal internacional iraní HispanTV, sobre la segunda vuelta electoral en Colombia.

¿Cuál camino tomará Colombia? Reproducimos a continuación en dXmedio el texto de la narración del programa: ¿Qué Opinas?, emitido por el canal internacional iraní HispanTV.

¿Que te parece el nuevo panorama político colombiano?

Veinte millones de colombianos acudieron a las urnas y se definieron por Gustavo Petro y Rodolfo Hernández, del Pacto Histórico.

Triunfó la candidatura de Petro a la presidencia y de Francia Márquez a la vicepresidencia.

Petro logró más del 40 % de la votación, y sobrepasó los ocho y medio millones de votos.

Hernández, con algo más del 28 %, estuvo cerca de los seis millones de votos.

Pero la elección no ha aclarado el panorama electoral.

¿Cuál camino tomará Colombia? | ¿Qué opinas?

Por el contrario, puede decirse que lo hizo aún más complejo. La incertidumbre es elevada.

Lo cierto es que en la segunda vuelta electoral, el próximo 19 de junio, los colombianos enfrentan una decisión crucial.

Por primera vez en la historia, una alternativa progresista está a las puertas de gobernar al país suramericano.

¿El uribismo está acabado, o sigue vivo?

El uribismo ha sido el gran derrotado en las recientes votaciones en Colombia.

Después de contar con mayorías electorales durante dos décadas, muchos creen que a la propuesta de ultraderecha le llegó el ocaso.

Ni su plan A, Óscar Iván Zuluaga, ni su plan B, Federico Gutiérrez, funcionaron.
Varias son las causas del desastre uribista, pero dos se destacan.

Una, la pésima gestión del Gobierno de Iván Duque.

Dos, los líos judiciales de su caudillo, Álvaro Uribe Vélez.

Previendo la derrota de su candidato, desde antes de la primera vuelta, varios uribistas abandonaron el barco y adhirieron a Rodolfo Hernández.

Otros lo hicieron poco después de conocerse los resultados.

Una decisión obvia, toda vez que Hernández representa intereses afines uribismo.

Las diferencias, si las hay, son de forma. No de fondo.

¿Cuál es el mayor reto de Colombia para el próximo presidente?

Iván Duque, con una desaprobación por encima del 70 %, entrega un país descuadernado.

Por más que se esfuerza en inaugurar obras, dar discursos y maquillar cifras, es difícil ocultar la crisis del país, y su mala gestión.

La desinstitucionalización llevada a cabo lesionó la democracia colombiana.

Los órganos de control fueron atrapados.

Las altas Cortes son atacadas por el propio presidente. La represión fue su marca.

El desempleo no baja de dos cifras, y la inflación se ubica por encima del 9 %.

El 40 % de la población vive bajo la línea de pobreza.

Es decir, más de 20 millones de personas son pobres en Colombia.

La deuda pública supera el 50 % del PIB.

Apenas unos ejemplos de la delicada situación del país.

Pero han sido multimillonarios los gastos en propaganda para mejorar la imagen gubernamental.

Y Duque se esfuerza en mostrar, en el ámbito internacional, una Colombia nada real.

¿Cómo ves la candidatura de Rodolfo Hernández?

El hastío de los colombianos con el Gobierno de Duque se evidencia en los resultados de las elecciones recientes.

Los dos candidatos en segunda vuelta, desde orillas opuestas, expresan el rechazo al actual estado de cosas.

El candidato Rodolfo Hernández, exalcalde de Bucaramanga, captó buena parte de las inconformidades.

Mediante frases simples y lemas elementales, y una intensa estrategia de mercadeo político en redes, Hernández llama la atención de una población en dificultades.

Pero no todo lo que brilla es oro. El ingeniero Hernández no es el viejito bonachón que trata de aparentar.

Es un constructor enriquecido con la especulación inmobiliaria y financiera.

Si bien su consigna es la lucha contra la politiquería y la corrupción, Hernández lleva años haciendo lo uno, y está imputado por lo otro.

Y, aunque se vende como un independiente, el principal apoyo para la segunda vuelta lo recibirá de las maquinarias del uribismo y del Gobierno de Duque.

Es decir, de las mismas fuerzas a las que dice que les quitará la chequera.

Hasta donde llegue Hernández dependerá de qué tan dispuestos están sus seguidores a convertirse en lo que rechazaban hace unos días.

¿Qué sabes de Gustavo Petro y su propuesta?

Petro representa el pensamiento político progresista.

Sus propuestas calan en sectores amplios, a pesar de las campañas efectuadas en su contra.

Petro perteneció en la juventud al M-19, guerrilla integrada a la vida política hace tres décadas.

Jamás hizo parte de acciones armadas, pero la derecha aprovecha esa militancia para difundir engaños y temores.

Petro sobresale por la preparación y la solidez argumentativa.

El Pacto Histórico es una confluencia de fuerzas que plantea la inclusión, y cambios al modelo económico.

La transformación comprende una reforma agraria, para reducir la desigualdad en la propiedad y uso de la tierra.

Y una reforma tributaria, con cargas impositivas para las grandes fortunas, que pertenecen a unas cuatro mil familias.

La transición hacia energías renovables, cambios en la seguridad, promoción de la igualdad de las mujeres, y el logro de la paz, se hallan entre las prioridades.

Francia Márquez, una mujer afro que padeció la violencia del país en carne propia, es la compañera de fórmula de Petro.
Francia es una destacada abogada, defensora de derechos humanos, y activista medioambiental.

¿Los colombianos aún le temen a una propuesta progresista?

Durante los dos siglos de vida republicana, en Colombia nunca gobernó una fuerza progresista.

La élites colombianas, caracterizadas por su carácter excluyente, se las arreglaron para gobernar siempre.

Firmaron pactos para turnarse el poder, en secreto o a plena luz, mientras el grueso de la población se mataba por lemas, colores y minucias.

La estrategia de dominio es semejante hoy en día. A lo sumo, una leve variación, un recurso incorporado, una nueva tecnología.

¿Para qué variar las tácticas, si han sido exitosas por más de doscientos?

Manipulación, engaño, desinformación, tergiversación de personajes y sucesos, montajes y propagación de miedos, en fin.

El reto de Petro y del Pacto Histórico es enfrentar las maniobras tramposas y cambiar la inercia del poder en Colombia.

Algo factible cuando cada vez más colombianos dejan de tragar enteros los engaños.

¿Colombia volverá a la senda de la paz en los próximos años?

Un objetivo central del gobierno de Iván Duque, desde los tiempos de campaña, fue hacer trizas el acuerdo de paz con las FARC.

Una de las escasas promesas que ha cumplido.

Durante su Gobierno, la violencia se recrudeció, y el asesinato de líderes sociales y de excombatientes aumento de modo alarmante.

El próximo gobierno deberá volver a cumplir el Acuerdo firmado, si quiere retomar el camino hacia la paz.

Rodolfo Hernández dijo hace poco que había votado por el sí a la paz en el plebiscito de refrendación del Acuerdo. Y mintió.

Mintió ahora, o mintió hace 6 años, cuando sostuvo que había votado por el “no”, y argumentó a favor de su postura.

Una muestra de la fluctuación de sus posiciones según la conveniencia”.

Con Uribe en su seno, es de esperar que mintiera ahora, así como es probable que en un eventual gobierno suyo mantendrá la política guerrera de Duque.

Petro, por su parte, plantea un gobierno de la paz. Afirma que retomará y profundizará el acuerdo con las FARC, u que adelantará procesos con los nuevos actores.

¿Qué representan ambas candidaturas para América Latina?

Frente a un candidato que brilla por sus ligerezas y carencias propositivas, Gustavo Petro adquiere más peso, y se hace más relevante su proyecto.

En el campo de la diplomacia y la política internacional, el contraste entre los candidatos es aún más notorio.

Las relaciones con Venezuela fueron en extremo deterioradas durante el Gobierno de Duque.

Tanto Petro, como Hernández, han propuesto un acercamiento al Gobierno de Nicolás Maduro.

Sin embargo, la llegada del uribismo hace suponer que para Hernández será difícil sostener esa postura.

¿Cuál camino tomará Colombia?

Las encuestas, que más tratan de marcar una tendencia que medir la predilección de los votantes, indican que no será grande la diferencia en los resultados electorales en Colombia.

Pero la realidad siempre puede dar sorpresas.

Ojalá que cualquier sorpresa, de darse, esté enmarcada dentro de las reglas de juego de la democracia.

Es clara la preocupación que hay al interior del Pacto Histórico

Subsisten dudas acerca del papel desempeñado por la Registraduría Nacional durante las anteriores elecciones.

El Gobierno no autorizó a tiempo los recursos para efectuar una veeduría tecnológica internacional.

Para disminuir las dudas y los riesgos reales del fraude, los testigos electorales de cada partido tienen un papel clave.

Ver también

Te sugerimos ver nuestra anterior producción de ¿Qué Opinas?, sobre la primera vuelta presidencial en Colombia:

¿Hay garantías electorales en Colombia?

¿Cuál camino tomará Colombia? dXmedio.
Autor
Juan Alberto Sánchez Marín
Periodista y analista colombiano. Dir. cine /TV. Consultor ONU. Catedrático universitario. Telesur, RT, Señal Colombia, HispanTV. Dir: dXmedio.

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